La moneda de 100 coronas de oro es una de las piezas más emblemáticas de la numismática europea, especialmente asociada al Imperio Austrohúngaro y a la figura del emperador Francisco José I. Acuñada originalmente a finales del siglo XIX y comienzos del XX, esta moneda se elaboró en oro de alta pureza y se convirtió en un símbolo de estabilidad económica y prestigio imperial.
Su diseño clásico presenta, en el anverso, el retrato de Francisco José I con detalles finos y realistas que reflejan la tradición artística de la época. En el reverso suele aparecer el majestuoso escudo imperial de doble águila, elemento característico de la heráldica austrohúngara. Estas monedas se acuñaron con un peso aproximado de 33,875 gramos, de los cuales 30,48 gramos son de oro puro al 900/1000, una característica apreciada entre inversores y coleccionistas.
Aunque las emisiones originales datan de 1908 y otros años cercanos, muchas de las monedas disponibles hoy son reacuñaciones oficiales posteriores, especialmente las emitidas a partir de 1915, ampliamente difundidas como monedas de inversión. A pesar de no circular como moneda corriente, su valor histórico, artístico y metálico les otorga una importante demanda en el mercado numismático.
La moneda de 100 coronas de oro sigue siendo, a día de hoy, un testimonio tangible de una era imperial desaparecida, pero también un activo sólido para quienes buscan combinar valor histórico con respaldo en oro físico.
Características técnicas
País: Austria (Imperio Austrohúngaro)
Valor nominal: 100 coronas
Año que aparece: 1915 (la mayoría son reacuñaciones)
Composición: Oro de 900 milésimas (0,900 Au)
Peso total: 33,875 gramos
Peso fino de oro: 30,487 g (0,9802 onzas troy)
Diámetro: 37 mm
Grosor: ~2 mm

















